domingo, 10 de enero de 2010
PANCHO VILLA
Apodo Pancho Villa, El Centauro del Norte
Lealtad Antirreeleccionismo, 1911 - 1912
División del Norte, 1913 - 1920
Mandos General en jefe de la División del Norte
Participó en Revolución mexicana:
Batalla de San Pedro de las Colonias
Batalla de Paredón
Batalla de Ciudad Juárez
Batalla de Tierra Blanca
Batalla de Chihuahua
Batalla de Ojinaga
Batalla de Torreón
Batalla de Gómez Palacio
Batalla de Saltillo
Batalla de Zacatecas
Batalla de Celaya
Batalla de Agua Prieta
Batalla de Columbus
Lealtad Antirreeleccionismo, 1911 - 1912
División del Norte, 1913 - 1920
Mandos General en jefe de la División del Norte
Participó en Revolución mexicana:
Batalla de San Pedro de las Colonias
Batalla de Paredón
Batalla de Ciudad Juárez
Batalla de Tierra Blanca
Batalla de Chihuahua
Batalla de Ojinaga
Batalla de Torreón
Batalla de Gómez Palacio
Batalla de Saltillo
Batalla de Zacatecas
Batalla de Celaya
Batalla de Agua Prieta
Batalla de Columbus
Biografía


Si bien Pancho Villa, hijo de Agustín Arango y Micaela Arámbula, fue uno de los principales líderes y generales de la revolución mexicana entre 1911 y 1920, destacado principalmente en el estado de Chihuahua, en el norte de México, donde su principal ideal consistía en frenar el abuso que ejercían los hacendados sobre los campesinos y peones, no ha podido determinarse verdaderamente cual fue su origen.
Entre las versiones acerca del origen de Pancho Villa se encuentran:
Éste se encontraba fugitivo de la ley por un hecho que aconteció en 1894, cuando el propietario de una hacienda violó a su hermana mayor. En represalia, este tomó un revólver y disparó contra el terrateniente, fugándose a las montañas, donde pasó la mayor parte de su tiempo hasta 1910, sobreviviendo primero sólo, para luego ser rescatado por una pandilla de bandidos encabezada por un hombre llamado Francisco Villa, quien lo recogió y lo alimentó. Al no tener adonde ir, Arango empezó a operar con esta pandilla asaltando pueblos y delinquiendo en otras áreas. Por su lealtad se ganó la confianza del jefe de la banda. En una ocasión Francisco Villa (jefe de la banda) sufrió una herida de bala, por lo que, agonizando, nombró a Arango como jefe de la pandilla de bandidos. Fue entonces cuando Arango cambió su nombre a «Francisco Villa», a petición de la banda que ahora él encabezaría. Continuaron realizando actos de vandalismo, regresando a la hacienda donde Arango había matado a Agustín López Negrete, donde el cuñado del fallecido lo buscaba para matarlo. Doroteo Arango (ahora bajo el nombre de Francisco Villa) acabó con la vida de su rival y los hombres de éste, empezando a seguir una causa en defensa de la clase obrera que era fuertemente explotada, al punto de comparación con la esclavitud.
Otra cuenta que su verdadero padre en realidad fue Luis Germán Gurrola, pues su madre había sido su sirvienta y al no reconocer aquél a su hijo, fue bautizado por Agustín Arango, quien era hijo natural de don Jesús Villa, abuelo paterno del muchacho, siendo de él de quien adoptó su apellido, llamándose Francisco Villa.
Y por último existe otra versión que cuenta que una mujer de apellido Arango tuvo amoríos con Jesús Villa, que había pasado de residir en San Gabriel, Jalisco, a San Juan del Río en el estado de Durango, y que de ellos nació Agustín Arango. Aunque éste se debió haber llamado Agustín Villa Arango, se desconocen las causas de por qué Jesús Villa no dio nombre a su hijo y de por qué éste recibió el apellido de su madre. Agustín Arango contrajo matrimonio con Micaela Arámbula y de ellos nace Doroteo Arango. Finalmente, Doroteo Arango retoma el que su padre le contaba era su apellido legítimo para así hacerse llamar Francisco Villa como medida para ocultar su identidad.
Bandidaje

A partir de entonces inició una vida de bandidaje. Una vez que se unió al grupo de bandoleros dirigido por Ignacio Parra, operó con ellos hasta que José Solís, miembro de la banda, asesinó a un anciano; entonces Villa se desligó del grupo y trabajó en la mina de «El Verde» y como albañil en la ciudad de Chihuahua. La policía reanudó su persecución, por lo que Villa volvió a la sierra y a su negocio de robar y vender ganado.
Entrada en la Revolución


En 1910 se unió al movimiento maderista, primero a través de su compadre Eleuterio Soto, y después mediante Abraham González, con quién tenía ligas comerciales. En ese entonces Pancho Villa era todavía un guerrillero, sin embargo, al conocer a Abraham González, representante político de Francisco I. Madero en Chihuahua, recibió de éste la educación básica que le hizo abrir los ojos al mundo político y cambiar su visión sobre su propia vida y su relación con los que estaban en el poder (en este caso, en Chihuahua, la familia Creel Terrazas). El 17 de noviembre de 1910 atacó la Hacienda de Cavaría; desde ese mismo día se dedicó a reclutar gente para sus tropas.
En la lucha armada maderista se distinguió por su audacia y organización. La revolución maderista comenzó a revelar el ingenio militar de Pancho Villa, en el Tecolote, engañó a las fuerzas del general Navarro poniendo sombreros sobre estacas para simular un contingente mayor, obligando al general Navarro a la retirada.
Sobresalió como Jefe de las Batallas de San Andrés, Santa Isabel, Ciudad Camargo, Las Escobas y Estación Bauche, contra el general federal Manuel García Pueblita. Además, participó en el mayor triunfo al lado de Pascual Orozco: la batalla de Ciudad Juárez contra el general Juan N. Navarro, a quién intentó fusilar incluso en contra de Francisco I. Madero. Después de tomar Torreón por unos momentos, Villa se hace de los primeros trenes de sus fuerzas, que después servirían para transportar grandes contingentes de la División del Norte.
Primer etapa


Después de intentar tomar Chihuahua y no poder hacerlo, logra su primer victoria: la toma de Ciudad Juárez.
La noche del 15 de noviembre de 1913, mientras los soldados y oficiales federales dormían en los cuarteles o descansaban en las casas de juego, una señal diminuta anunciaba el asalto, inmediatamente las tropas villistas tomaban el cuartel, la jefatura de armas, los puentes internacionales, el hipódromo y las casas de juego. Por lo acontecido se reunió con Madero en la Hacienda de Bustillos donde recibió el grado de Coronel. Después de la firma de los Tratados de Ciudad Juárez abandonó las armas, entregó el mando de sus tropas a Raúl Madero y radicó en Chihuahua, dedicándose al comercio de ganado.
En 1912 dio muestras de su lealtad a Francisco I. Madero al rechazar la invitación de Pascual Orozco para rebelarse. Más aún, retomó las armas para defender al gobierno maderista. Combatió en Chihuahua y Durango, y en Torreón se incorporó a las filas de la División del Norte Federal, que comandaba Victoriano Huerta. A su lado participó en las Batallas de Tlahualilo, Conejos y Rellano. Por su actuación militar fue ascendido a general brigadier honorario, después de que se adhirió al Plan de Guadalupe, formando parte de su ejercito cabecillas como Tomás Urbina, Rosalío Hernández, Toribio Ortega Ramírez, Manuel Chao. Victoriano Huerta, receloso de su brillantez a pesar de no ser militar de carrera y molesto por su independencia, con el pretexto del robo de una yegua, lo procesó por insubordinación y ordenó su fusilamiento. Madero le salvó la vida mediante la intervención de su hermano Raúl y de Guillermo Rubio Navarrete. Como alternativa, fue enviado a la Ciudad de México y encarcelado en Santiago Tlatelolco.
Fuga de prisión


En su estancia en prisión conoció a Gilbardo Magaña Cerda, quién le instruyó y ayudó en el desarrollo de su educación y le puso al tanto de los propósitos e ideales del agrarismo. A finales de 1912, Pancho Villa logró fugarse de prisión con la ayuda de Carlos Jáuregui, escribiente del juzgado de la cárcel. Tomó rumbo hacia Guadalajara y Manzanillo y logró llegar a El Paso, Texas. En el camino el gobernador José María Maytorena le ayudó con dinero para proseguir su fuga. Ante los asesinatos de Francisco I. Madero y Abraham González en febrero y marzo de 1913, decidió retomar las armas contra el gobierno de Victoriano Huerta ante los llamados de los líderes militares del norte, encabezados por el Gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, que llamaban a levantarse contra el usurpador. Ayudado una vez más por Maytorena, cruzó la frontera y se internó en Chihuahua. Con una fuerza de escasos nueve hombres inició su participación en el movimiento constitucionalista.
Segunda Etapa


Atacó Casas Grandes y Ciudad Juárez en el estado de Chihuahua, en noviembre de 1913,[19] en septiembre se constituyó la famosa División del Norte del Ejército Constitucionalista, en la que figuraron Toribio Ortega Ramírez, Rodolfo Fierro, Juan Medina, Maclovio Herrera, Tomás Urbina y Manuel Chao, entre otros, y de la que Pancho Villa fue nombrado general en jefe.[20] El 10 de enero de 1914 tomó la ciudad de Ojinaga,[19] quedando de esta manera con el control de la zona del noroeste del estado.
Villa como gobernador

Por muy poco tiempo fue nombrado gobernador provisional de Chihuahua,[21] aunque ejerció el poder por un periodo mayor pues dictaba órdenes al gobernador Manuel Chao, quién había sido nombrado por Venustiano Carranza.[22] [23]
Como gobernante Villa mandó imprimir diversos billetes, como los «dos caritas» y las «sábanas»; embargó tiendas y sustituyó a los comerciantes venales por administradores honorables, llenó el mercado de reces de las haciendas en las que intervenía; abarató los precios del maíz, frijol y carne;[1] [2] asumió funciones federales en materia de telégrafos y ferrocarriles;[19] expulsó del estado a muchos españoles, acusados de que habían ayudado a Victoriano Huerta; reabrió el Instituto Científico y Literario y decretó el establecimiento del banco del estado.
TERCERA ETAPA
El 23 de junio, desobedeciendo las órdenes del Primer Jefe desplazó a la división del norte, tomó la plaza de (Zacatecas), derrotando al general federal Luis Medina Barrón.[24] [25]
Las discrepancias tuvieron un receso temporal con el pacto de Torreón, del 8 de julio de 1914,[26] celebrado entre la División del Norte y el Cuerpo del Ejército del Noreste. A Pancho Villa lo representaron Miguel Silva, Manuel Bonilla y José Isabel Robles; A Pablo González Garza: Antonio I. Villarreal, Cesáreo L. Castro y Luis Caballero. Se acordó que Villa presentaría disculpas a Venustiano Carranza, quién seguiría como primer jefe; a Pancho Villa se le otorgaría el grado de general de división, aunque independientemente de Alvaro Obregón y Pablo González Garza. Villa reconoció a Venustiano Carranza, pero le impuso limitantes, como asumir la presidencia interina y convocar a una Convención de generales y gobernadores revolucionarios para señalar la celebración de elecciones y formular un programa de gobierno.[27]
Los acuerdos no fueron aceptados en su totalidad por ninguna de las dos partes. Los ejércitos revolucionarios derrotaron a Huerta, quien firma su carta de renuncia el 15 de julio de 1914.[28] A pesar de la victoria, Villa estaba molesto con Venustiano Carranza, quien lo despreciaba por su reputación de bandolero, ya que nunca le concedió a la División del Norte el grado de Ejército ni a Villa el grado de general de división.[19] [22] [27]
Obregón se transladó a conferenciar con Pancho Villa, pero tratando Obregón de atacar a las tropas Villistas por un lado y lograr una alianza por el otro, es descubierto por Villa y este manda fusilarlo,[19] pero Serrano y Raúl Madero evitan que Álvaro Obregón sea fusilado aceptando las condiciones de Villa y firman un acuerdo, logrando escapar a Chihuahua y a medio camino de la huida obregoncista Villa recibe un telegrama de Venustiano Carranza en donde éste rechaza el acuerdo, Villa persigue a Álvaro Obregón pero ya no lo alcanza y rompe definitivamente con Carranza.[20]
Las discrepancias tuvieron un receso temporal con el pacto de Torreón, del 8 de julio de 1914,[26] celebrado entre la División del Norte y el Cuerpo del Ejército del Noreste. A Pancho Villa lo representaron Miguel Silva, Manuel Bonilla y José Isabel Robles; A Pablo González Garza: Antonio I. Villarreal, Cesáreo L. Castro y Luis Caballero. Se acordó que Villa presentaría disculpas a Venustiano Carranza, quién seguiría como primer jefe; a Pancho Villa se le otorgaría el grado de general de división, aunque independientemente de Alvaro Obregón y Pablo González Garza. Villa reconoció a Venustiano Carranza, pero le impuso limitantes, como asumir la presidencia interina y convocar a una Convención de generales y gobernadores revolucionarios para señalar la celebración de elecciones y formular un programa de gobierno.[27]
Los acuerdos no fueron aceptados en su totalidad por ninguna de las dos partes. Los ejércitos revolucionarios derrotaron a Huerta, quien firma su carta de renuncia el 15 de julio de 1914.[28] A pesar de la victoria, Villa estaba molesto con Venustiano Carranza, quien lo despreciaba por su reputación de bandolero, ya que nunca le concedió a la División del Norte el grado de Ejército ni a Villa el grado de general de división.[19] [22] [27]
Obregón se transladó a conferenciar con Pancho Villa, pero tratando Obregón de atacar a las tropas Villistas por un lado y lograr una alianza por el otro, es descubierto por Villa y este manda fusilarlo,[19] pero Serrano y Raúl Madero evitan que Álvaro Obregón sea fusilado aceptando las condiciones de Villa y firman un acuerdo, logrando escapar a Chihuahua y a medio camino de la huida obregoncista Villa recibe un telegrama de Venustiano Carranza en donde éste rechaza el acuerdo, Villa persigue a Álvaro Obregón pero ya no lo alcanza y rompe definitivamente con Carranza.[20]
Convención de Aguascalientes
En 1914, Venustiano Carranza citó a una convención de las fuerzas revolucionarias, para limar asperezas entre ellas, sin lograr su objetivo, pues Villa se fortaleció en la Convención de Aguascalientes.[11] Como resultado, Venustiano Carranza y Obregón rompieron con la Convención. Villa tomó la Ciudad de México, a nombre del gobierno de la Convención, junto con su aliado Emiliano Zapata, en diciembre de 1914.[29] Se instaló en la Convención en la Ciudad de México, y el día 10 se trasladó a Aguascalientes. Tuvo entonces lugar el Pacto de Xochimilco, en el que Pancho Villa aceptó el Plan de Ayala en lo relativo al problema de la tierra y en el que convenían llevar a la presidencia a un civil identificado con la Revolución.
LA DIVICION DEL NORTE

La División del Norte es la formación militar encabezada por Pancho Villa, que obtuvo importantes triunfos en la lucha de la Revolución mexicana. La División del Norte se componía sobre todo de gente del pueblo, rancheros, vaqueros, caporales y otros elementos de la población rural del norte de México. También dio cabida a miembros del ejército federal que lamentaban el asesinato de Francisco I. Madero, por las fuerzas de Victoriano Huerta.
Pancho Villa recibió apoyo de un militar de alta escuela, el general Felipe Ángeles, quien durante la campaña de 1911 a 1914 hacia la ciudad de México siempre fue su asesor estratégico y militar. La División del Norte dominó militarmente el norte del país, lo que permitió a Pancho Villa implantar en esa región una serie de reformas sociales y politicas. Pancho Villa, al mando de la División del Norte, tomó las plazas federales de Ciudad Juárez, Chihuahua, Torreón, Saltillo, Zacatecas, entre otras. Después del triunfo revolucionario contra Huerta, en Julio de 1914, Villa rompió con Venustiano Carranza.
Venustiano Carranza huyó a Veracruz y desde allí lanzo la contraofensiva contra Villa, con la fuerza militar del general Álvaro Obregón.
Álvaro Obregón logró derrotar definitivamente a la División del Norte,en 1915, en las famosas Batallas del Bajío como son: Batalla de Celaya, Batalla de Trinidad, Batalla de León, en donde Obregón perdió un brazo. A partir de entonces, Villa se replegó a Chihuahua, y la División del Norte comenzó su dispersión, hasta quedar reducida a un puñado de hombres que siempre fue fiel a su jefe Pancho Villa. Ya actuando como el famoso guerrillero del norte llego en 1917 a atacar la población de Columbus, Nuevo México.
CORRIDOS


La Soldadera
Vente mi Juana, vente conmigo,
que la campana ya va a empezar,
serán tus ojos mi solo abrigo
y al enemigo sabré matar.
Mi Juana ¿no oyes a los clarines
como vibrantes tocan reunión?
De los caballos flotan las crines
y está en maitines mi corazón.
Voy con orgullo tras mi bandera
y te aseguro que he de triunfar,
si está repleta mi cartuchera,
mi soldadera me ha de animar.
Si me atraviesan en el combate
y muerto queda tu zapador,
recoge mi alma, busca el empate,
aunque te mate vil invasor.
Mas cuando el triunfo ya se decida
y haya ganado mi batallón,
busca mi cuerpo, bien de mi vida,
pon en mi herida tu corazón.
Mas si la balas, aunque certeras,
mi alma respetan, y mi valor,
te haré unas naguas o lo que quieras
con las banderas del invasor.
La Cucaracha


La Cucaracha, la cucaracha,
ya no puede caminar,
porque no tiene, porque le falta,
marihuana que fumar.
Ya se van los carrancistas,
ya se van por el alambre,
porque dicen los villistas,
que se estarán muriendo de hambre.
Pobre de la Cucaracha,
se queja con decepción,
de no usar ropa planchada,
por la escasez de carbón.
La Cucaracha, la Cucaracha, etc.
Pobrecito de Madero,
casi todos le han fallado,
Huerta el ebrio bandolero,
es un buey para el arado.
La ropa sin almidón,
se pone todos los días;
y sin esas boberías,
se me figura melón.
(Coro)
¡Todos se pelean la silla
que les deja mucha plata;
en el Norte Pancho Villa,
y en el Sur Viva Zapata!
Una cosa me da risa:
Pancho Villa sin camisa,
otra cosa me da horror,
al vil Huerta en camisón.
(coro)
Necesito algún "fortingo"
para hacer la caminata,
al lugar donde mandó
a la convención, Zapata.
Una guacamaya pinta
le dijo a una colorada,
quien se meta con mi patria,
se lo carga la ....
(coro).
Hay unos que roban mucho,
y luego huyen muy lejos,
validos de fuero y mando
y de que nos creen pen...itnetes.
(coro)
Qué bonitas soldaderas
cuando bailan el fandango.
Viva Pánfilo Natera,
el orgullo de Durango.
Ya murió la Cucaracha
ya la llevan a enterrar,
entre cuatro zopilotes
y un ratón de sacristán
CORRIDOS


Además de los caudillos, la Revolución tuvo otros motivos que resaltaron en los Corridos. Veamos otras figuras merecedoras de las canciones compuestas en los momentos de la lucha, de la victoria o la derrota.
¡Despierten ya mexicanos!
Despierten ya mexicanos,
los que no han podido ver,
que andan derramando sangre
por subir a otro al poder.
¡Pobre nación mexicana!
qué mala ha sido tu suerte;
tus hijos todavía quieren
mas en la desgracia verte.
Mira a mi patria querida,
nomás como va quedando;
que esos hombres más valientes,
todos los van traicionando.
¿Dónde está el jefe Zapata?
¿Qué esa espada ya no brilla?;
¿dónde esta el bravo del Norte
que era don Francisco Villa?
Fueron líderes primero
que empuñaron el acero;
hasta subir al poder
a don Francisco I. Madero.
¡Pero qué iluso Madero!
pues cuando subió al poder;
a Pancho Villa y Zapata
los quiso desconocer.
Yo no he visto candidato
que no sea convenenciero;
cuando suben al poder
no conocen compañero.
Zapata le dijo a Villa:
-Ya perdimos el albur;
tu atacarás por el Norte,
yo atacaré por el Sur.
Ya con ésta me despido
porque nosotros nos vamos;
que termina el corrido:
Despierten ya mexicanos.
Lucha contra Carranza y Obregón


Carranza no se plegó a los dictados villistas de la Convención y huyó a Veracruz para encabezar desde allí su contraataque. Para ello tenía gran aliado, el general Álvaro Obregón. Durante 1915 fue sucesivamente derrotado por Álvaro Obregón y los constitucionalistas en la famosa batalla de Celaya, donde Obregón logró derrotar a la División del Norte en el Bajío. El poder de la caballería de Villa no fue efectivo para derrotar las trincheras, excesiva artillería y ametralladoras del ejército de Obregón.
En una batalla posterior, Obregón perdió uno de sus brazos ante la artillería de los villistas. Además, Villa perdió la Batalla de Trinidad, la Batalla de León y la Batalla de Aguascalientes en junio, por lo que tuvo que replegarse otra vez hacia el norte. Para fines de ese año decidió invadir Sonora; sin embargo los constitucionalistas siempre contaron con el apoyo de armamento estadounidense que ya habían suspendido sus suministros a los villistas, así que con un gran poder de ofensiva de artillería los constitucionalistas lo derrotaron en Agua Prieta por conducto de Plutarco Elías Calles y en el Alamito por el general Manuel M. Diéguez. Derrotado militarmente, con un ejército pobre y sin elementos de la capacidad de Felipe Ángeles, Villa se dedicó a hostilizar al gobierno de Venustiano Carranza. En 1915, Estados Unidos reconoció oficialmente el gobierno de Venustiano Carranza. EE. UU. había cambiado su actitud hacia Villa y le impuso un embargo de armas, cortándole el suministro de las mismas que recibía desde poblaciones como Columbus, Nuevo México. Carranza recibió entonces apoyo de los estadounidenses en la forma de suministro, ahora ya de forma legal, para que derrotaran a las de Villa.
Batalla de Columbus


Después de su derrota militar, Pancho Villa se replegó a Chihuahua, desde donde fraguó un golpe militar que le serviría para vengarse de EE. UU. después de que este país apoyara a Carranza. Villa estaba enfurecido en contra de los EEUU y contra Woodrow Wilson por el uso que hizo Obregón de faros gigantes, alimentados con energía eléctrica estadounidense, para repeler el ataque nocturno de las tropas villistas al pueblo fronterizo de Agua Prieta, Sonora el 1 de noviembre de 1915. En enero de 1916, un grupo de villistas al mando del general de órdenes Ramón Banda Quesada emboscaron un tren del Mexico North Western Railway (Compañía del Ferrocarril Noroeste de México), cerca de Santa Isabel, Chihuahua, y masacró a 18 empleados estadounidenses de la compañía minera ASARCO.
Antes del amanecer del 9 de marzo de 1916, un grupo de aproximadamente 1,500 hombres (el reporte oficial del ejército estadounidense mencionó entre «500-700 participantes») del ejército de Villa, al mando del general Ramón Banda Quesada, atacó el pueblo de Columbus, Nuevo México, como represalia al reconocimiento oficial del régimen carrancista por parte de EE. UU. y en busca del comerciante Sam Ravel (proveedor que, según Villa, lo había robado).
Mientras tanto, Villa se había quedado del lado mexicano de la frontera con un pequeño grupo de hombres.
En Columbus, los villistas atacaron un destacamento de caballería del ejército estadounidense, confiscaron 100 caballos y mulas, incendiaron el pueblo y mataron a 17 estadounidenses y 67 mexicanos. Más de 100 villistas murieron en el ataque. Esta fue la segunda vez que el territorio de EE. UU. fue atacado por fuerzas de otro país.
La Expedición Punitiva
El presidente estadounidense Woodrow Wilson envió tropas encabezadas por el general «Black Jack» Pershing, el mismo que comandaría las fuerzas estadounidenses en la Primera Guerra Mundial.
La expedición cruzó al sur de Columbus el 16 de marzo de 1916. La búsqueda de Villa llevaría a las tropas estadounidenses finalmente unos 600 km dentro de México, llegando hasta la ciudad de Parral donde, después de una escaramuza encabezada por la maestra Elisa Griensen y donde participaron los niños del pueblo, los yanquis retrocedieron a sus bases en el norte de México.
Durante 11 meses, los 10.000 soldados de Pershing recorrieron los desiertos del inmenso estado de Chihuahua. Pershing tuvo éxito dispersando a las fuerzas mexicanas que habían atacado a Columbus, pero Pancho Villa desapareció en el extenso territorio mexicano y nunca fue capturado.
En febrero de 1917 la expedición regresó a Columbus.
Villa y los medios de comunicación

Pancho Villa se hacía acompañar siempre por corresponsales, como el escritor estadounidense John Reed; daba entrevistas constantemente, hizo un contrato con Hollywood para filmar sus batallas e incluso sus tropas recibieron uniformes nuevos para rodar algunas escenas con una mejor imagen; además tuvo relación con los periódicos extranjeros más importantes.
sábado, 9 de enero de 2010
Muerte de Villa
Poco a poco Villa se fue convirtiendo de nuevo en un guerrillero y su actividad se limitó cada vez más por la escasez de armas. Así se mantuvo de 1917 a 1920, salvo un período de resurgimiento, cuando Felipe Ángeles volvió al país para luchar a su lado. Adolfo de la Huerta, al asumir la presidencia interina del país como fruto del movimiento de Agua Prieta, gestionó la rendición de Pancho Villa.
El 26 de junio de 1920 Villa firmó los convenios de Sabinas, obligándose a deponer las armas y a retirarse a la Hacienda de Canutillo, Durango, que el gobierno le concedió en propiedad por servicios prestados a la revolución.[1]
Álvaro Obregón fue elegido presidente de México y cuando hubo consolidado su posición, algunos planes para librarse de Pancho Villa fueron tolerados o abiertamente promovidos por el gobierno y ante el temor de que Pancho Villa nuevamente se levantara en armas durante la Rebelión delahuertista, se decide matarlo. Mediante una emboscada, Villa fue asesinado la tarde del día 20 de julio de 1923 cuando se dirigía a una fiesta familiar en Parral.
El 26 de junio de 1920 Villa firmó los convenios de Sabinas, obligándose a deponer las armas y a retirarse a la Hacienda de Canutillo, Durango, que el gobierno le concedió en propiedad por servicios prestados a la revolución.[1]
Álvaro Obregón fue elegido presidente de México y cuando hubo consolidado su posición, algunos planes para librarse de Pancho Villa fueron tolerados o abiertamente promovidos por el gobierno y ante el temor de que Pancho Villa nuevamente se levantara en armas durante la Rebelión delahuertista, se decide matarlo. Mediante una emboscada, Villa fue asesinado la tarde del día 20 de julio de 1923 cuando se dirigía a una fiesta familiar en Parral.
El villismo como doctrina política
Villa era un hombre inculto. Cuando tuvo en sus manos la administración del gobierno de Chihuahua o de la Hacienda de Canutillo emprendió acciones sociales radicales. Imponía controles de precios, abría escuelas, gran parte de los impuestos de guerra los destinaba a abastecer a la población de productos básicos. Villa imponía estrictas restricciones al consumo de alcohol. El dinero producto de la venta de alcohol y de casas de juego administradas por sus hombres era canalizado a la Revolución.
Destaca en el ideario villista el valor de igualdad de trato y de igualdad de oportunidades ("Es justo que todos aspiremos a ser más, pero también que todos nos hagamos valer por nuestro hechos"). En sus fiestas convivían gente modesta con personas de clase media y alta. En Canutillo, los trabajadores recibían salarios muy superiores al promedio nacional. Sin embargo, Villa difería de la aspiración a la igualdad de clases del bolchevismo ("¿Qué sería del mundo si todos fuéramos generales, si todos fuéramos capitalistas o todos fuéramos pobres?").
Villa no compartía plenamente el programa agrario de los zapatistas, en particular porque la reivindicación de la propiedad común de la tierra era propia de las comunidades indígenas. La ley agraria que decretó Pancho Villa el 24 de mayo de 1915 refleja la concepción del villismo al respecto. Por otro lado, como agricultor Villa era un entusiasta partidario del progreso tecnológico aplicado a la producción del campo.
En materia de libertad religiosa, Villa era menos jacobino que los generales sonorenses (por ejemplo, Villa se decía "libre pensador" y se oponía a cerrar iglesias). Por ello, era acusado por Obregón y Calles de "reaccionario".
Destaca en el ideario villista el valor de igualdad de trato y de igualdad de oportunidades ("Es justo que todos aspiremos a ser más, pero también que todos nos hagamos valer por nuestro hechos"). En sus fiestas convivían gente modesta con personas de clase media y alta. En Canutillo, los trabajadores recibían salarios muy superiores al promedio nacional. Sin embargo, Villa difería de la aspiración a la igualdad de clases del bolchevismo ("¿Qué sería del mundo si todos fuéramos generales, si todos fuéramos capitalistas o todos fuéramos pobres?").
Villa no compartía plenamente el programa agrario de los zapatistas, en particular porque la reivindicación de la propiedad común de la tierra era propia de las comunidades indígenas. La ley agraria que decretó Pancho Villa el 24 de mayo de 1915 refleja la concepción del villismo al respecto. Por otro lado, como agricultor Villa era un entusiasta partidario del progreso tecnológico aplicado a la producción del campo.
En materia de libertad religiosa, Villa era menos jacobino que los generales sonorenses (por ejemplo, Villa se decía "libre pensador" y se oponía a cerrar iglesias). Por ello, era acusado por Obregón y Calles de "reaccionario".
LOS VICIOS DE PANCHO VILLA
Villa solía comentar que tenía tres grandes vicios, los buenos caballos, los gallos valientes y las mujeres bonitas. No se sabe con certeza cuántas mujeres tuvo, pero sí se sabe que se casó por la ley aproximadamente 75 veces. Al final, sólo siete reclamaron ser sus legítimas esposas:
Luz Corral
Juana Torres
Pilar Escalona
Asunción B.
Austreberta Rentería
María Amalia Baca
Manuela Casas
Soledad Seáñez Holguín y
Maria Anaya.
En 1946, el Congreso mexicano reconoció a Soledad Seáñez Holguín como la legítima esposa de Villa con quien se unió en matrimonio en 1919.[30]
Una de las facetas más personales de su socialismo, se manifestaba con los niños, amaba a los propios y a los ajenos, recogía a los desamparados y costeaba su educación, durante su breve gobierno contrató a maestros jaliscienses y abrió varias escuelas, a las que acudía en tiempos de fiesta, pues por los niños Villa sentía una verdadera veneración. En ocasiones se los dejaba a su esposa Luz Corral quien llegaba a tener hasta doce niños en su cuidado. Sus planes educativos incluían una Universidad Militar para hasta cinco mil alumnos y una escuela elemental en cada hacienda. Había una libertad de culto casi total, se desplegó una política agraria cuyo propósito sería distribuir la tierra creándola en pequeñas unidades.
Luz Corral
Juana Torres
Pilar Escalona
Asunción B.
Austreberta Rentería
María Amalia Baca
Manuela Casas
Soledad Seáñez Holguín y
Maria Anaya.
En 1946, el Congreso mexicano reconoció a Soledad Seáñez Holguín como la legítima esposa de Villa con quien se unió en matrimonio en 1919.[30]
Una de las facetas más personales de su socialismo, se manifestaba con los niños, amaba a los propios y a los ajenos, recogía a los desamparados y costeaba su educación, durante su breve gobierno contrató a maestros jaliscienses y abrió varias escuelas, a las que acudía en tiempos de fiesta, pues por los niños Villa sentía una verdadera veneración. En ocasiones se los dejaba a su esposa Luz Corral quien llegaba a tener hasta doce niños en su cuidado. Sus planes educativos incluían una Universidad Militar para hasta cinco mil alumnos y una escuela elemental en cada hacienda. Había una libertad de culto casi total, se desplegó una política agraria cuyo propósito sería distribuir la tierra creándola en pequeñas unidades.
Pancho Villa
Revolucionario mexicano nacido en San Juan del Río, Durango, en 1876 – muerto en Parral, Chihuahua, en 1923.
Pobre paisano, huérfano y habiendo recibido muy poca educación cuando estalla la Revolución mexicana en 1910, Francisco Villa, llamado Pancho Villa, se refugió durante varios años en las montañas después de haber asesinado al propietario de la hacienda donde trabajaba.
Desde el comienzo de la revolución él se une a las filas de Madero en su lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz, y da muestras de una gran habilidad en el arte de la guerra.
Aprovechando de su conocimiento del terreno y de los paisanos, forma su propio ejército en el norte de México, con el cual contribuye al triunfo del movimiento revolucionario.
En 1912 es tomado prisionero, sospechando el general Victoriano Huerta de participar en la rebelión de Orozco en defensa de las aspiraciones sociales de los paisanos, que Madero había aplazado.
Logra escapar a los Estados Unidos, después del asesinato de Madero, regresa a México y forma un nuevo ejército revolucionario, la División del Norte, en 1913.
Con sus tropas sostiene la lucha de Venustiano Carranza y Emiliano Zapata contra Huerta, quien se había impuesto como dictador. Juntos, lo hacen caer en 1914; pero después de la victoria de esta segunda revolución, Villa y Zapata se sienten engañados por Carranza y retoman las armas contra éste último.
Esta vez, la suerte no está de su lado: Álvaro Obregón derrota las tropas de Villa y Carranza consolida su poder, obteniendo el reconocimiento oficial de los Estados Unidos para su gobierno.
En su intento de demostrar que Carranza no controla el país, y con el fin de poner contra el dictador al presidente norteamericano Wilson, Villa ataca el territorio norteamericano del Nuevo México y asesina 16 ciudadanos americanos (1916).
Wilson envía un ejército bajo el mando del general Pershing al norte de México para terminar con Pancho Villa; pero el conocimiento del terreno y el sostén de la población paisana permiten a Villa y sus tropas resistir durante cuatro años, en una guerra a medio camino entre la guerrilla y el bandidismo.
A la caída de Carranza en 1920, el nuevo presidente Adolfo de la Huerta le ofrece la amnistía y un rancho en Chihuahua, a cambio de detener sus actividades guerreras y su retiro de la vida política. Villa acepta, pero muere tres años más tarde, asesinado en su rancho por razones políticas, durante la presidencia de Obregón.
Pobre paisano, huérfano y habiendo recibido muy poca educación cuando estalla la Revolución mexicana en 1910, Francisco Villa, llamado Pancho Villa, se refugió durante varios años en las montañas después de haber asesinado al propietario de la hacienda donde trabajaba.
Desde el comienzo de la revolución él se une a las filas de Madero en su lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz, y da muestras de una gran habilidad en el arte de la guerra.
Aprovechando de su conocimiento del terreno y de los paisanos, forma su propio ejército en el norte de México, con el cual contribuye al triunfo del movimiento revolucionario.
En 1912 es tomado prisionero, sospechando el general Victoriano Huerta de participar en la rebelión de Orozco en defensa de las aspiraciones sociales de los paisanos, que Madero había aplazado.
Logra escapar a los Estados Unidos, después del asesinato de Madero, regresa a México y forma un nuevo ejército revolucionario, la División del Norte, en 1913.
Con sus tropas sostiene la lucha de Venustiano Carranza y Emiliano Zapata contra Huerta, quien se había impuesto como dictador. Juntos, lo hacen caer en 1914; pero después de la victoria de esta segunda revolución, Villa y Zapata se sienten engañados por Carranza y retoman las armas contra éste último.
Esta vez, la suerte no está de su lado: Álvaro Obregón derrota las tropas de Villa y Carranza consolida su poder, obteniendo el reconocimiento oficial de los Estados Unidos para su gobierno.
En su intento de demostrar que Carranza no controla el país, y con el fin de poner contra el dictador al presidente norteamericano Wilson, Villa ataca el territorio norteamericano del Nuevo México y asesina 16 ciudadanos americanos (1916).
Wilson envía un ejército bajo el mando del general Pershing al norte de México para terminar con Pancho Villa; pero el conocimiento del terreno y el sostén de la población paisana permiten a Villa y sus tropas resistir durante cuatro años, en una guerra a medio camino entre la guerrilla y el bandidismo.
A la caída de Carranza en 1920, el nuevo presidente Adolfo de la Huerta le ofrece la amnistía y un rancho en Chihuahua, a cambio de detener sus actividades guerreras y su retiro de la vida política. Villa acepta, pero muere tres años más tarde, asesinado en su rancho por razones políticas, durante la presidencia de Obregón.
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